Con ira sobre la ira

Estoy enojada, y por si fuera poco el enojo en sí mismo, me enoja muchísimo estar enojada.

Me robaron el celular. Estaba hablando por teléfono, y un chico (lindo), vino en una bicicleta y me lo sacó de la oreja. Me quedé petrificada. Unos instantes después me imaginé posibles reacciones, como si fuese un personaje de esos libros en los que el propio lector elige el final que más le guste:

  1. Yo grito y algún vecino sale a correr al chico, lo alcanza y se lo llevan preso.
  2. Yo lucho con el celular tanto que el chico cede y termina yéndose.
  3. Yo corro, le pongo un palo en la rueda de la bici, él se cae yo le saco el celular, pongo una pierna en su pecho derrotado y ¡aleluya!, la victoria es mía.

¡Pero no! nada de eso paso. El final que elegí fue quedarme quieta sin emitir sonido ni movimiento mirando al chico alejarse con mi celular. ¡Vamos! no es la primera vez que alguien me roba el celular, de hecho no es la primera vez que se repite la forma. Entre que soy distraída y que soy de Sudamérica, debería considerarme afortunada si nadie nunca me hubiese robado algo. Pero la verdad es que nunca nunca me había afectado ni un poquito la situación.

Ésta vez, lejos de casa y con un celular último modelo comprado hace un mes, pues hace un mes me lo habían robado en Italia, me puse a llorar parada en la calle. Salió gente a consolarme que habían visto lo que pasó por cámaras. Y yo lloraba, como una boba, solamente por un celular. Y ahí obviamente que empezó la trampa: “Es solo un celular, algo material, ya era, no es para ponerse así”. Pero me sentía como el orto. Y lo peor es que sentir tanta ira por perder un burdo celular me enojaba un montón.

Entonces, ese personaje inventado con el que me identifico a veces, el que se cree casi Buda porque nunca se enoja, me empezó a dar múltiples excusas para que trate de desenfocar mi ira:

  1. Hay niños muriendo de hambre en este momento y vos llorando porque perdiste un celular.
  2. Hay alguien a quien se le está muriendo un ser querido en este momento y vos llorando por un celular.
  3. Hay alguien a quien lo están matando para robarle en este momento y vos llorando por un celular.
  4. Hay gente que no tiene casa, vive en las calles mendigando y vos llorando por un celular.
  5. Hay gente diagnosticada con enfermedades muy crueles y vos llorando por un celular.

Y así una interminable lista mental que tenía que repasar para que cuando alguien me viniera a consolar yo poder decir: “No importa, era solo un celular”. ¡¡QUÉ TRAMPA!!! Osea, mi mecanismo es imaginar situaciones límites, relativizar un hecho para convencerme que no vale la pena sentir lo que siento porque hay cosas peores. Además, cómo una persona tan espiritual como yo va a enojarse por una bobada semejante.

Y ahí empezó a actuar el mismo personaje consolador y pseudoespiritual tratando de encontrar justificaciones elevadas al suceso:

  1. No debiste haberte comprado un celular tan caro, vendiste todas tus cosas, te la das de no materialista e invertiste en un último modelo, mejor que ahora no lo tenés así generas una conexión más profunda con el momento y no tanto con las redes.
  2. Tenés que aprender algo sobre el desapego.
  3. Quizá sucedió para que entiendas que no necesitas un celular, que se puede vivir sin él.
  4. Sucedió para que sigas trabajando en la empatía, al final la persona que te robo seguramente está metida en algún problema y tiene una vida de mierda, ponete en el lugar de la víctima. Osea de él.
  5.  Tenés la posibilidad de mirar más a los ojos. Ya no podes esconder la incomodidad haciendo que miras el celular.

Todo muy lindo, osea puede haber sucedido por todo eso y más, pero… ¿¿y qué?? Sigo enojada, darle una justificación elevada no me aleja del enojo. Sólo pretende taparlo y hacerme creer a mi que soy un ser superior y comprensivo.

Muchos años compré de ese personaje, de verdad creí que a mi nada me enojaba nunca, la gente me decía que nunca me había visto enojada. Las veces que logro sacarme de control gracias a la ira es por razones mínimas. Yo me identificaba con ese personaje que no se enoja. La ira creía que era mi emoción menos frecuente. Mmm… ¿de verdad? ¡¡No!! Eso era lo que mi entono esperaba de mí. Una persona tranquila y que nunca se enoja. Era un personaje fácil de jugar. Pero poco honesto.

Y ahora estoy escribiendo esto. No se si me animaré a publicarlo, capaz que si, capaz que no. Pero lo estoy escribiendo desde una ira muy profunda. Si ustedes lo están leyendo, ¡me felicito! Quiere decir que de a poco estoy confiando más en la honestidad que en las apariencias.

Y es que al final agarre toda mi ira para escribir con ella y sobre ella. En una de esas es la  propia ira la que me salva de mi personaje. Parece mentira pero a medida que escribo me siento menos enojada, menos iracunda, capaz a esto se refieren los libros y los maestros cuando hablan de encauzar las emociones de forma creativa para transmutarlas en otra cosa. Sin negarla. Mi mecanismo es tapar la ira con un falso espiritualismo que lo único que hace es ocultar lo que siento.  Muy poco saludable. Porque después la bomba estalla en cualquier momento. Porque la condición humana es innegable. Somos seres sensibles. Sentimos. Siento. Lo siento.

Recuerdo momentos en que estalló mi ira enfurecida con reacciones muy desmedidas para situaciones que no me importaban tanto. Ahora comprendo que la circunstancia es solo la excusa. La ira es una emoción animal que necesita ver la luz. En los momentos que la sociedad espera que surga la ira yo saco toda la artillería para protegerme de ella y defender a capa y espada ese personaje atroz que nunca se enoja, como resultado, el enojo aparece cuando menos me defiendo, en situaciones en que no se esperaría semejante intensidad de reacción. ¿Entienden que me ataco a mi misma y a mi naturalidad para defender al personaje? Escribirlo ahora me parece tan descabellado…  

Señora, señor, enojarse no está mal. Usted es humane, yo soy humane y los humanes sienten ira a veces. Lo que hacen con eso que sienten es decisión de cada une. Yo muchos años elegí inconscientemente esconderla, porque creía que mi entorno me identificaba con la mujer que no se enoja por nada.  “Mirá que para hacer enojar a Flor…” miles de veces escuché eso sintiendo orgullo de esa frase. Con todo ese personaje armado y gigante me era tan difícil salir que inconscientemente alimentaba yo misma a los leones enojándome conmigo misma por sentir enojo. ¡Qué ridiculez! Pero qué verdad.

Mi ira quiso escribir ese último párrafo con el nuevo lenguaje inclusivo. No sé por qué, fue un impulso. Vendrá de la mano de la idea de revolucionarse. Todo tiene que ver con estar atento, con cuestionarse, con no dejar que la costumbre o la comodidad nos invada, ¡qué nos gane la verdad!

Usar lenguaje inclusivo es incómodo porque no estamos acostumbrados, porque no sabemos cómo hacerlo, pero si somos honestos con la situación, cambiar la forma de expresarnos responde a una revolución que acompaña un cambio social, que es más honesto con el lugar al que queremos llegar. Desmitificamos una forma de comunicarnos arcaica. Alguien tuvo que darse cuenta que estábamos acostumbrados a algo que no condice con el momento de la historia que transitamos.

También viene a mí el recuerdo de mi viaje a Bolivia, dentro de las minas de Potosí, los mineros adoran la figura de “El tío”, tiene la apariencia del diablo y lo veneran con ofrendas dentro de la mina para que los proteja. Este ritual tiene origen en la época en que los aborígenes eran sometidos por los españoles, cuando se negaban a trabajar los españoles armaban alguna tragedia y hacían aparecer esa figura para llamarlos al orden. Tanto así que los aborígenes volvían a su tarea de esclavos y adoraban a esa figura del supuesto Dios, que no era nada más y nada menos que el diablo. Lo que llama mi atención es que hasta el día de hoy, que tienen conciencia de lo sucedido, lo sigan adorando. ¿Es que el miedo del momento fue tan grande que perduró por siglos? ¿Es que están acostumbrados a esos rituales? ¿Es que nadie se lo cuestiona? ¿Es que necesitan aferrarse a algo? No lo sé. Al final cada revolución es para adentro. Cada ser tiene que cuestionarse a sí mismo. Saber si hay algún mandato o alguna falsa creencia que lo haga reaccionar de determinada manera.

Yo me tuve que venir a miles de kilómetros para desenmascarar a ese personaje que me invade desde hace años. Sentir ira es natural, es animal. Lo que hacemos con ella es lo que nos diferencia, ahí es donde tenemos lugar para decidir y definitivamente esconderla NO es la forma saludable de transitar tu ira. Enojate Florencia, capaz que desde ese enojo aflora la rebeldía reaccionaria que hace un mundo mejor, la incomodidad del enojo obliga a reaccionar si le damos lugar. Así que hoy le doy la bienvenida a la ira. ¡¡Brindo por un mundo de humanes que sepan asumir y encausar su ira!! Salúd.  

Foto: Camila Pisano Obra: Noche de primavera sin sueño (2012)

22 Replies to “Con ira sobre la ira”

  1. Hermana desde un humilde rincon de la biblioteca te leo y me emociona conocer tu proceso interno tras tan desafortunado hecho! Cuestionarnos, sentirnos incomodos e incluso enojados, es lo que nos moviliza…nos genera la necesidad de busqueda y de cambio! Viva la ira que moviliza y genera cambio, crecimiento y reflexion! GRACIAS por acompañarme en este nuevo proyecto!! Nada hubiera sido igual sin tu calido, sincero y hermanistico apoyo! Te quiero infinito y mas alla! Brindo por mas Flores movilizadas al punto tal de generar cambio! Cambios hacia adentro y hacia afuera!=-)

    1. Felicitaciones por esa reaccion que talvez algo tardia llego,depues de pensar en tantas cosas que afecta a los seres humanos llegamos a la conclusion de que un celular no es mas que eso, Un celular y nada mas.Cu
      idense mucho y no dejen de mirar para los costados que las broncas no vienen de frente.

  2. Bueno, muy bueno enojarse, aunque no deja de ser primitivo, es un recurso que nos transforma en seres hostiles, agresivos, capaces de todo, menos de parar la furia y transmutarla , es como lo que aprendí de ti…..solo estando en la basura ….., ahora, estando en el enojo, comprenderlo , abrazarlo, sacarlo de la sombra e integrarlo, gracias 🌸

  3. Me encanta ver el tremendo crecimiento que está teniendo este viaje en ti! De verdad que es increíble todo lo que estas pudiendo ver.. y como moviendo algunas fichas surgen tantas cosas!! Me reconozco diciendo “Mira que para hacer enojar a Flor..” jaja! Y ya me preparo para no decirlo más.. me preparo para un reencuentro con una Flor auténtica, que ríe, que llora! Si llora! Que se enoja y que da los mejores abrazos del mundo. Porque todo eso es parte de ti! Brindo por tu vida bien vivida, porque me espejo en vos y brindo por las dos! Te quiero!!❤️

  4. Hola Flor! Muy profundo tu pensamiento.
    Aceptar la ira o incluso otros sentimientos es permitirse salir de tu zona de confort, porque además de sentirla tienes que elegir cómo canalizarla, puro crecimiento personal, FELICITACIONES!!! Beso enorme!!!

  5. Me imaginé un ensayo sobre política irlandesa, y me encontré con un reflexión introspectiva tan profunda como solo vos podés. Es lindo leerte Florcita, ¡incluso enojada sos tan elocuente!
    ¡Te mando un abrazo enorme! ♥

  6. Florencia…pahh primero gracias por animarte a compartir todas esas sensaciones y plasmarlas en papel…se lo dificil que es escribir guiada por las sensaciones y sentimientos …el esfuerzo que uno debe hacer para poder poner en letras lo que nos moviliza. En lo personal creo que cuando bajamos al papel lo que sentimos nos liberamos y nos sirve de guía….de consulta…de rememorar situaciones y vivencias. Aprendemos de lo que vivimos y te admiro en tu proceso!!! A seguir…andando…

  7. Te entiendo Flor ya que aquel día que te robaron el cel estabas hablando conmigo
    Me senti culpable , muy mal , porque era tarde ya y bueno yo tenia la necesidad de hablarte.
    Pero como te dije en ese triste momento y como cosuelo barato lo que ye robaron fué un cel y no te lastimaro.
    Yo desde aca queria abrazarte para darte todo mi apoyo y amor de papá y me tuve que conformar con tu vos.
    Los seres humano aprendemos día a día , reaccionamos, escuchamos , consolamos. Pero el verdadero aprendizaje lo estas haciendo en ese mundo real que vos estas transitando con mucha inteligencia y que seguramente es la mejor escuela en esta vida.
    Te quiero siempre Papá.

  8. Hola Flo, que bueno que sacudiste la mochila de tu vida, a veces es bueno mirar para dentro y conocer lo que llevamos.
    Muchas veces se nos va entreverando lo que llevamos en ella.
    Asi que gracias a ese muchacho, pudiste acomodar tus cosas y seguir viaje.
    Es parte de la vida de un peregrino, el mundo nos hace colocar como en un sueño, cosas que no son nuestras en nuestra mochila, pero gracias a Dios despertamos cuando el viento nos quita algo que nos hace valorar aquellas cosas que llevamos muy dentro y que ni un temporal puede quitarnos, son nuestros valores, la mirada del corazón solo permiten ver la verdadera vida.
    Una vez Jesús dijo ” hay que nacer de nuevo a la vida espiritual ” y es un parto de todos los días.
    Beso Flo y gracias por compartir nos hace bien a todos. Bendiciones

  9. Hola Flo, que bueno que sacudiste la mochila de tu vida, a veces es bueno mirar para dentro y conocer lo que llevamos.
    Muchas veces se nos va entreverando lo que llevamos en ella.
    Asi que gracias a ese muchacho, pudiste acomodar tus cosas y seguir viaje.
    Es parte de la vida de un peregrino, el mundo nos hace colocar como en un sueño, cosas que no son nuestras en nuestra mochila, pero gracias a Dios despertamos cuando el viento nos quita algo que nos hace valorar aquellas cosas que llevamos muy dentro y que ni un temporal puede quitarnos, son nuestros valores, la mirada del corazón solo permite ver la verdadera vida.
    Una vez Jesús dijo ” hay que nacer de nuevo a la vida espiritual ” y es un parto de todos los días.
    Beso Flo y gracias por compartir nos hace bien a todos. Bendiciones

  10. Que bueno Flor que te anigues con tu ira. Es bueno que la ira salga porque si no nos hace tanto daño. Es terrible fuerza creativa, que nos rebela y empodera. El tema es el ‘como’. Que hacer con ella y como hacerlo. Te quiero Flor siempre. Enojada, humana y bella.

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