Kuala Terengganu: la ciudad de puertas abiertas

Sí, encontré el lugar donde habitan las personas más amables del mundo.

Después de estar unos días en las Pherentians me di cuenta de que necesitaba un poco más de la cultura local de Malasia. Ya lo había experimentado de algún modo, pero todavía no había tenido la oportunidad de vivir en una casa malaya real. Así fue como a través de Couchsurfing me contacté con Muhamad Syamil (o Syamil como le decía yo). Él es un chico de 24 años que vive con su familia en una casa típica de Kuala Terengganu. Las casas típicas son íntegras de madera, elevadas con pilotes y muchas habitaciones. Baño malayo, es decir, letrina y depósito de agua para ducharse.

Casa típica de Terengganu. El tamaño varía según el poder económico. Esta casa es un museo.

Con Syamil compartí tres días enteros. Paseamos por todos los rincones de la ciudad junto con su amigo Amir. Pasaron todo el tiempo conmigo, llevándome a los lugares de comidas típicas, y me enseñaron a comer con las manos!!! En Malasia todos comen con las manos. Sobretodo si se trata del arroz. Y no es cosa fácil, pero si seguís su técnica de poner la mano como una cuchara y luego impulsar la comida con el pulgar te aseguro que hasta te puede llegar a gustar. Yo amé!! Según Syamil y Amir generas un vínculo con la comida que estás ingiriendo. Y además te aseguras de que nunca te quemas la boca! jajaja!!

Primera comida con la mano

Fuimos a recorrer museos de la ciudad, desayunamos dulces típicos en una villa pesquera al costado del río. Yo les enseñé un poco de español y ellos me enseñaron un poco de malayo-terengganu. Fuimos a ver la playa. Me contaron todas las particularidades de la ciudad. En Malasia hay 13 estados. Y cada estado tiene su propio dialecto, su propia bandera, sus propios feriados. Incluso el estado de Terengganu tiene el fin de semana en días diferentes al resto de Malasia. Para ellos fin de semana es viernes y sábado.

La familia de Amir me invitó a almorzar a su villa, así que también conocí la parte más rural de Terengganu. Un amor de familia!! No hablaban nada de inglés, y sin embargo me esperaron con una comida especial, Amir les dijo que era vegetariana, y cocinar sin pollo para ellos es todo un desafío!! Me hicieron arroz con salsas de verduras especiales, y una torta de chocolate de postre. Me emocioné cuando vi la humildad de la casa y el amor puesto en esa mesa tan hermosa.

Comida en casa de Amir

En la tarde fuimos a buscar cocos para tomar agua de coco y cosechar algunas frutas que tenían. También hicimos pulseras de macramé, Amir trabaja vendiéndolas, así que intercambiamos técnicas y con Syamil lo ayudamos a hacer varias para la feria del fin de semana.

Con la mamá de Syamil tuve conversaciones hermosas. Ella aprendió un poquito de inglés por su cuenta, y nos pudimos comunicar. Me contó un montón de su familia y de sus nietos. Cuando me fui me regaló un valioso adorno de cristal que desde luego tiene un lugar en mi mochila y en mi corazón.

Juntos visitamos la mezquita de cristal que hoy en día está cerrada, solo se puede ver de afuera. Y la mezquita flotante. Ellos son musulmanes. Entonces aproveché a sacarme todas las dudas y conversar largo y tendido sobre la religión. Desde un lugar muy amoroso. Cuestionándonos y comprendiendo el lugar del que venimos. Ellos iban a la mezquita a rezar y yo los esperaba afuera y aprovechaba a conversar con las mujeres que rezan en un lugar aparte, me dejaron estar adentro mientras rezaban y cuidar a los niños mientras ellas hacían los rituales. Ya voy a hacer un post particular con lo que he aprendido de esta religión, y como estoy construyendo mi certeza de que en el fondo, sin importar el camino o religión que elegimos adoptar, el amor es el final del cuento.

Una curiosidad que siempre me acompañó tiene que ver con los mundos al otro lado de la puerta. Me gustaba caminar por Montevideo e imaginar como sería el habitat al otro lado de las puertas y las ventanas. Cada hogar construye un micromundo puertas adentro, y siempre me armaba historias preguntándome quienes vivirían en esa casa, que les gustaba cocinar, de que color serían los adornos, si era una casa ordenada o desordenada, limpia o sucia, si la música decoraba el ambiente o el silencio, qué olor caracteriza la casa. Si habría mascotas merodeando o solo humanos. Todo. Me encanta imaginar los mundos adentro del mundo.

Y cuando una ventana estaba abierta y la cortina corrida, o la puerta semi abierta… ayyy! Qué placer mirar para adentro!! Acepto mi parte chusma en ésta fuerte declaración!! jejeje!

En Asia, el mundo es menos hermético. Las puertas están abiertas siempre. Llamale temperaturas altas, llamale calidez humana, o como quieras. No hay paredes dentro de las cuales construir los mundos. Los mundos se construyen en la calle y entre todos. En Kuala Terengganu fue donde por primera vez fui consciente de eso. De las puertas abiertas. Por eso la comida callejera ocupa un lugar importante, en Asia se vive más afuera que adentro. Y también tienen redes sociales, también se sacan selfies, también trabajan muchas horas, pero no es excusa. Las puertas y ventanas abiertas hacen que el mundo sea más accesible. Quienes no saben nada de inglés saben comunicarse con una sonrisa o con una mirada. Vas a comprar arroz y mantenés una conversación con el vendedor, vas a entrar al museo y el cuidador tiene historias para contarte que quiere compartir contigo. No existe la indiferencia. La puerta siempre está abierta. En el sentido real y en el sentido metafórico.

Puede sonar cliché, pero no. Es real. Kuala Terengganu es un lugar de puertas y de corazón abierto. No acostumbran a recibir turistas entonces se puede conocer sin maquillaje su mundo y al entrar en él su honestidad te atrapa. Y ahí vi con claridad lo que fui a aprender a esa ciudad. La hermosura del ser humano no tiene que ver con el maquillaje.

Una ciudad bonita es solo eso, una ciudad bonita. Pero cuando la ciudad tiene las puertas abiertas y se deja ver, la belleza trasciende el momento, trasciende la foto y se queda para siempre adentro. Y eso también pasa con los humanos. Un humano a puertas abiertas es aquel que se anima a mostrarse vulnerable, y una persona vulnerable que elije correrse de sus personajes es hermosa, sin excepción.

2 Replies to “Kuala Terengganu: la ciudad de puertas abiertas”

  1. Hermana! Que lindo leerte! Que lindas experiencias estas viviendo! Que el mundo te permita seguir abriendo puertas para ver…conocer… y conocerte… Estoy orgullosa de todo lo que estas haciendo por el mundo, CRECER sin límites, MOSTRARTE como SOS, dejar que otros vean la verdadera esencia humana a través de tus ojos! Sin duda estas dejando semilla en todos los lugares del mundo que estas visitando! Te mando un abrazo apretado y a la distancia…viajo contigo! Te quiero infinito!!! =-)

  2. Flor es muy hermoso leerte!
    Cuan sencillo y profundo es lo que narras… y justamente por eso cuan sagrado. Cuando uno se anima a vivir conectado con lo más profundo y sagrado de si, con su espiritualidad, se encuentra con la espiritualidad de tantos y tantas… y allí en medio de la humanidad al desnudo Dios se hace presente, y no importan las religiones solo el AMOR como tú dijiste.
    Seguí entretejiendo con otros varones y mujeres redes de confianza y jusricia que cuiden y alienten la vida… para seguir descubriendo tanta belleza que la humanidad encierra. Te quiero y te mando un abrazo tierno y cálido

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